Dulces palabras susurraste a mis oidos.
No las entendí.
Ahora yo las susurro,
pero en ningun oido, solo susurro.
Quisiera verte, tocarte, abrazarte, besarte
ya no mas.
Realmente no te conocia.
No importa, igual amo.
Mis ojos te buscan en la oscuridad.
No te encuentran, no ven.
Y lloro.
me arrodillo en mi habitación;
Miro al techo, luego al piso.
Susurrando y llorando digo tu nombre,
no sin antes grabarlo en mis venas.


0 Comentarios aqui !:
Post a Comment