BLOGGER TEMPLATES AND TWITTER BACKGROUNDS »

25 April 2005

Sueño

La ventana de mi habitación estaba abierta. El viento fresco entraba por esta y hacia mover las cortinas. Posada sobre el umbral de la ventana me encontraba yo, pensando, imaginando, soñando... sobre ti. Con mis ojos cerrados podía verte. Moviendo mis manos en el aire creía tocarte... pero solo era aire. Tu no estabas junto a mí. Nunca has estado junto a mí realmente, no de la forma que yo quisiera que estuvieras. En mis sueños tú eras mi indicado. Todas las noches te veía tomándome de las manos, y diciéndome esas dulces palabras que con tantas ganas espero que me susurres algún día. Te veía jurarme todo tu cariño, abrazándome y dándome un beso que me dejaba sin aire. Luego nos veía besándonos mas apasionadamente, y luego, uniendo nuestros cuerpos para ser solo uno. Cada roce tuyo, cada caricia, me demostraba lo mucho que me querías; cada beso, lo mucho que nos amábamos. Cada palabra de amor, me demostraba que estabas ahí para mí; cada mirada, me hacia ver que éramos el uno para el otro. Aún con los ojos cerrados, te imaginaba regalándome una sonrisa, y un escalofrío recorría mi cuerpo. Y luego recordaba, que lo estaba imaginando todo, que tu no estabas conmigo, que tu no me habías jurado tu amor, que tu no me estabas tocando, ni besando, ni mirando... que tu no estabas. Pero no quería abrir los ojos. Abrirlos significaba volver a la nada. Por lo menos en mis sueños si te tenía, y en ellos si me amabas. Una pequeña lágrima se escapó de aquellos ojos que permanecían sellados. La lágrima siguió el mismo camino que las lágrimas de días anteriores. Rodó por mi mejilla hasta mi boca, en donde se perdió entre mis labios deseosos de ser besados por tu boca. Yo seguía posada en el umbral de la ventana. Finalmente abrí los ojos y lo que vi me alegro un poco. Ahí estaba la luna, redonda, blanca, brillante. Compañera de fantasías, ella siempre estaba conmigo. Sabia todos mis secretos, y era la única que sabia que yo lloraba por ti todas las noches. Era quien me consolaba cuando estaba triste, mostrándome su luz y haciéndome dar cuenta que no todo estaba perdido. Y las estrellas ayudaban a la luna a demostrarme eso, al estar simplemente junto a ella. Bostecé. Ya era muy entrada la noche, y tenía sueño. Me recosté en mi cama, pero no por eso deje de pensar en ti. Volví a cerrar los ojos. Quería verte nuevamente. Hacía días que soñaba con la misma situación, pero en diferentes escenarios. En todas me pedías de ser novios, y en todas nos besábamos y nos demostrábamos cuanto nos queríamos. Abrí los ojos una vez más. De mi mesa de luz tomé un pequeño libro de tapas azules, y una lapicera que estaba junto a este, y comencé a escribir.
"Querido mío:
Otra vez estoy soñando contigo. Ya quiero verte nuevamente... quiero que estemos juntos, pero no sé si será posible. Tu sabes todo lo que te quiero... ¿Verdad qué lo sabes? Si no lo sabes, déjame decirte, que te amo de tal manera, que lloro por ti; que sufro al saber que tu no sientes lo mismo, que el no verte me hace mal, pero él verte y no tenerte para mí me hace peor; que el tenerte al lado y no poder darte el beso que con tantas ansias espero darte, me mata; y que el escucharte hablar me hace dar cuenta de porque te amo tanto. Querido mío, una cosa mas... déjame decirte que, y esto me cuesta mucho decirlo, aunque nunca estemos juntos, mi corazón siempre va a tener un lugar reservado para tu amor... para ti... No estoy segura de si algún día leerás esto, pero lo escribo igual, ya que es mi única forma de decirte lo que siento. Te amo."
Cerré el libro, tapé la lapicera, y a ambos los dejé sobre la mesa de noche. Apagué la luz, y, cerrando los ojos, me quedé dormida, no sin antes pensar un poco más en ti.

0 Comentarios aqui !: