
Alta dama vestida de negro,
y de piel blanca me espera en la puerta.
Con una mano sostiene su hoz;
con la otra mi alma señala.
Me dice: - Niña, tu tiempo ha acabado,
y no tienes mas remedio que venir conmigo.
Y yo espero, sin siquiera oponerme,
a la llamada de la muerte.
Por favor: que no exista nunca más la guerra.
11 years ago


0 Comentarios aqui !:
Post a Comment