Las tardes pasaban
bajo el cielo infinito.
A lo lejos, tu risa
me hacía feliz.
Y de pronto no vi:
la oscuridad se apoderó de mi.
Intenté avanzar
una y otra vez,
pero fracasé.
A gritos llamé tu nombre
pero un silencio mortal
se adueñó de mi voz.
Y comencé a llorar.
Y de pronto entendí
que debía seguir,
encontrar UN fin.
Por favor: que no exista nunca más la guerra.
11 years ago


0 Comentarios aqui !:
Post a Comment